El estrés
no tiene género
Un enfoque de autocuidado con perspectiva de género
Gestionar el estrés
No hablamos de todo el autocuidado. Nos enfocamos en cómo las personas jóvenes reconocen y manejan el estrés, antes de que se acumule.
¿Qué tiene que ver el género?
El estrés puede sentirse en cualquier persona, pero las expectativas sociales sobre el género pueden cambiar la forma en que se expresa o se enfrenta.
¿Mito o realidad?
Arrastra la tarjeta: izquierda = mito, derecha = realidad.
“Los hombres no deben llorar.”
Respuestas correctas: 0
¿Cómo puede sentirse?
5 formas de gestionar el estrés
¿Cuánto tiempo tienes?
Elige una pausa realista para este momento. No tienes que hacerlo perfecto.
Baja el ritmo
Sigue el círculo y deja que tu respiración se vuelva un poco más lenta.
Toca el cristal
Cada toque abre una grieta. Después de varios golpes, la idea se rompe.
no te hace menos fuerte.
0 / 4 toques
Ruleta de autocuidado
No siempre necesitas una solución enorme. A veces basta con una pausa pequeña y posible.
Estírate
Afloja hombros, cuello y manos durante un minuto.
¿Dónde puedes buscar ayuda?
No tienes que resolverlo a solas. Guarda estas opciones para saber a quién acudir.
Si no sabes por dónde empezar: habla con una persona adulta de confianza. Si la situación es urgente, llama al 911.
Fuentes oficiales: Línea de la Vida · 911 Emergencias
¿Qué queremos lograr?
Lo que queremos que recuerdes
Sentir, hablar y pedir ayuda no tiene género.
Fuentes sugeridas: UNICEF México · Organización Mundial de la Salud · Material de clase.